Guía de ciudad
Qué ver en Cusco en 2026, la antigua capital inca y puerta a Machu Picchu
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Qué ver en Cusco: empieza por la antigua capital inca, hoy una ciudad colonial encaramada en lo alto de los Andes, a unos 3.400 m. Súmale el Valle Sagrado, más bajo y templado, y Machu Picchu, la ciudadela inca a la que se llega en tren. Es el corazón del mundo andino y un corazón del catolicismo del Perú, y se espera que esté en el itinerario papal, según el gobierno del Perú.
Te lo ordenamos para que aproveches cada día sin que te gane la altura. Verás qué hacer primero, cómo se conectan la ciudad, el Valle y Machu Picchu, y cuántos días reservar. Con unos tres días ves lo mejor, empezando despacio para aclimatarte.
Cusco es un corazón del catolicismo andino, donde el mundo inca y el cristiano quedaron fundidos, y se espera que esté en el itinerario papal, según el gobierno del Perú.
Las 9 mejores cosas que ver en Cusco
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1. Machu Picchu
Ciudadela inca del siglo XV en lo alto de una cordillera, a 2.430 m, hoy uno de los sitios más famosos del mundo.
Se construyó hacia 1450 como hacienda real del emperador Pachacútec y el mundo la conoció gracias a Hiram Bingham en 1911. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1983 y una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo desde 2007.
Qué esperar: Llegas en tren hasta Aguas Calientes (Machupicchu Pueblo) y subes en un bus de enlace hasta la entrada, donde recorres a pie las terrazas y los recintos de piedra sobre la cordillera.
Por qué importa: Es la hacienda real inca mejor conservada y el sitio más visitado del Perú, con ingreso por horario y cupos diarios.
Consejo: El Camino Inca cierra cada febrero por mantenimiento, pero Machu Picchu sigue abierto todo el año porque al sitio se llega en tren.
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2. Qorikancha
El templo más importante del Imperio inca, dedicado al dios sol Inti, con un convento colonial encima.
Estuvo revestido de oro y, tras la conquista, los españoles levantaron el convento de Santo Domingo justo encima; debajo sobreviven recintos incas intactos. La sillería inca, sin mortero, resistió los terremotos que dañaron el edificio colonial.
Qué esperar: Entras por el convento colonial y, dentro, recorres las cámaras incas de piedra perfectamente encajada que se conservan en pie.
Por qué importa: Era el santuario más sagrado del Imperio inca, y verlo con la iglesia encima resume toda la historia del Cusco.
Consejo: En un mismo edificio pasas de un claustro barroco a salas incas intactas: es la imagen más clara de los dos mundos, uno sobre el otro.
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3. Sacsayhuamán
Conjunto ceremonial inca sobre las alturas de la ciudad (a unos 3.700 m), famoso por sus muros megalíticos en zigzag.
Se construyó bajo Pachacútec con bloques colosales sin mortero, el mayor de bastante más de 100 toneladas, encajados con tal precisión que entre ellos no pasa una hoja de papel.
Qué esperar: Recorres al aire libre las terrazas y los enormes muros en zigzag, con una vista amplia del Cusco a tus pies.
Por qué importa: Sus bloques de bastante más de 100 toneladas son la muestra más impresionante de la ingeniería en piedra de los incas.
Consejo: Está unos 300 m por encima del centro, así que sube con calma por la altura; cada 24 de junio su explanada acoge el Inti Raymi, la fiesta inca del sol.
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4. Plaza de Armas de Cusco
El corazón ceremonial de la ciudad, la antigua gran plaza inca Haukaypata.
Su nombre inca, Haukaypata, suele traducirse como «lugar del llanto». Hoy la enmarcan la Catedral del Cusco y la iglesia de la Compañía de Jesús, ambas levantadas sobre palacios incas.
Consejo: Es tu punto de orientación y tu referencia de altura (unos 3.400 m); casi todo lo demás queda a una caminata corta y empinada.
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5. Catedral del Cusco
La catedral de la Plaza de Armas, construida entre 1560 y 1654 sobre un palacio inca.
Guarda una gran colección de pintura colonial de la Escuela Cusqueña, con la célebre Última Cena de Marcos Zapata (hacia 1753), donde la mesa tiene un cuy y chicha. Aquí se venera al Señor de los Temblores, patrón del Cusco.
Consejo: La Última Cena con cuy y el Señor de los Temblores son lo más «cusqueño» del arte andino, y los dos están en este mismo templo de la Plaza.
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6. Valle Sagrado de los Incas
El valle del río Urubamba al noroeste del Cusco, más bajo y templado que la ciudad, granero de maíz del Imperio inca.
Sus joyas son Pisac (un sitio inca en lo alto, sobre un famoso mercado de artesanos), Ollantaytambo (un pueblo inca vivo al pie de una fortaleza, y la principal estación del tren a Machu Picchu) y las salineras de Maras con las terrazas concéntricas de Moray.
Consejo: Como el valle está más bajo que el Cusco, a muchos les conviene hacerlo primero para aclimatarse, y Ollantaytambo te deja listo para tomar el tren.
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7. Barrio de San Blas
El barrio tradicional de artesanos del Cusco, en callejuelas empinadas y empedradas sobre la Plaza.
Está lleno de talleres de artesanía, y su pequeña iglesia, San Blas (construida en 1563), es considerada la parroquia más antigua del Cusco, famosa por un púlpito de cedro tallado con gran detalle.
Consejo: Es un barrio de artesanos de verdad, en activo, y la subida hasta él es empinada y a gran altura: hazla con calma.
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8. Mercado Central de San Pedro
El principal y más antiguo mercado de abastos del Cusco, una nave histórica de estructura de hierro de 1925.
Bajo su techo de hierro se alinean puestos de frutas y verduras, quesos, panes, jugos de fruta fresca, textiles y hierbas andinas.
Consejo: Es un mercado en activo, a unas cuadras cuesta abajo de la Plaza, junto a la iglesia de San Pedro y la estación de tren; ve por la mañana.
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9. Casa Concha
Una casona colonial que alberga la mayor colección de objetos de Machu Picchu del mundo.
Su núcleo son las 366 piezas que la Universidad de Yale devolvió al Perú en 2011, objetos que Hiram Bingham se había llevado tras las excavaciones de 1912. Lo gestiona la Universidad San Antonio Abad del Cusco.
Consejo: Aquí viven hoy las cosas que Bingham sacó de Machu Picchu, así que es el complemento natural de visitar la ciudadela.
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El papa León XIV y Cusco
Cusco no tiene una historia personal con el papa León XIV; su sede fue Chiclayo. Lo que tiene es otra cosa: es uno de los grandes corazones del catolicismo andino, donde la fe cristiana se mezcló con el mundo inca hasta volverse inseparable. Lo ves en la Catedral del Cusco (construida entre 1560 y 1654), levantada sobre un palacio inca y llena de lienzos de la Escuela Cusqueña. Entre ellos está la Última Cena de Marcos Zapata (hacia 1753), donde sobre la mesa, en lugar de cordero, hay un cuy y jarras de chicha.
Esa fusión también se reza. El Señor de los Temblores, el «Taytacha Temblores», es el patrón jurado de la ciudad: la devoción nació tras el terremoto de 1650 y su gran procesión sale en Semana Santa, alrededor del Lunes Santo. En junio, la fiesta del Corpus Christi lleva quince imágenes de santos en andas hasta la Catedral, una tradición que ocupó el lugar de una antigua procesión inca. Y en el Qorikancha, el convento de Santo Domingo se construyó directamente sobre el templo inca del sol: una imagen literal de los dos mundos, uno encima del otro.
Una advertencia útil para tu viaje: esas dos grandes celebraciones, la procesión del Señor de los Temblores en Semana Santa y el Corpus Christi en junio, no caen en noviembre ni en diciembre, así que en esas fechas verás las iglesias y los lienzos, pero no las procesiones. En cuanto a la visita, se espera que Cusco esté en el itinerario papal, según el gobierno del Perú; el Vaticano, por ahora, solo ha confirmado la reunión y no ha publicado ningún programa.
Qué hacer en uno, dos o tres días
Un día
Si solo tienes un día, quédate en la ciudad o cerca para aclimatarte y no forzar la altura. Empieza en la Plaza de Armas, entra a la Catedral del Cusco en la misma plaza y baja al Qorikancha para ver las salas incas bajo el convento. Sube luego al barrio de San Blas y pásate por el mercado de San Pedro, y deja para el final la subida a Sacsayhuamán, sobre la ciudad.
Dos días
Con dos días, suma el Valle Sagrado. Dedica el primero a la ciudad (Plaza, Catedral, Qorikancha, San Blas y Sacsayhuamán) y el segundo al valle: Pisac y Ollantaytambo, y si te alcanza el tiempo, las salineras de Maras y las terrazas de Moray. Como el valle está más bajo, te ayuda a aclimatarte y te deja en posición para tomar el tren.
Tres días
Con tres días llegas a Machu Picchu. Toma el tren desde Ollantaytambo, en el Valle Sagrado, hasta Aguas Calientes, y sube en bus a la ciudadela (reserva con antelación el boleto de horario y el tren). Para el tercer día ya estás aclimatado, y Machu Picchu queda más bajo, a 2.430 m, así que lo disfrutas con el cuerpo hecho a la altura.
Qué comer en Cusco
La cocina cusqueña es de altura y de fiesta: ingredientes andinos, carnes que se asan para celebrar y truchas de los ríos de la sierra. Aquí el cuy y el maíz mandan, y hay platos que solo entiendes del todo cuando sabes a qué fiesta pertenecen. Estas cinco cosas te dan el sabor de los Andes.
- Cuy al horno. Cuy asado al horno, la carne festiva por excelencia de los Andes.
- Chiri uchu. El plato frío emblema del Cusco, que se come en Corpus Christi: capas de cuy, gallina, cecina, salchicha, alga, hueva de pez, torta de maíz y queso.
- Alpaca. Carne andina magra, que se sirve en filetes o en guisos.
- Lechón al horno. Lechón asado al estilo cusqueño, acompañado de mote y queso fresco.
- Trucha. Trucha de los ríos y lagunas de altura de los Andes.
Cómo llegar y moverte
Cusco entra por el Aeropuerto Internacional Alejandro Velasco Astete (código CUZ), de vuelos sobre todo nacionales, a alrededor de una hora y veinte de vuelo desde Lima. Hay un nuevo aeropuerto internacional en Chinchero en construcción, todavía no operativo. Los trenes a Machu Picchu (PeruRail e Inca Rail) salen principalmente de Ollantaytambo, en el Valle Sagrado.
El centro histórico se recorre a pie, pero es empinado y está muy alto, así que ve a tu ritmo y tómate el primer día con calma para aclimatarte. Los taxis no suelen usar taxímetro: acuerda el precio antes de subir. Al Valle Sagrado llegas en colectivo o bus, y a Machu Picchu solo se llega en tren.
Mejor época para visitar
Cusco tiene una temporada seca alrededor de mayo a septiembre (cielos despejados, temporada alta, la mejor para hacer trekking) y una de lluvias alrededor de noviembre a marzo (todo más verde, menos gente y lluvia por la tarde). El Camino Inca cierra cada febrero por mantenimiento, aunque Machu Picchu sigue abierto. Así que si vienes en noviembre o diciembre, pillas el arranque de la temporada de lluvias.
Dónde alojarte en Cusco
Lo más cómodo es alojarte en el Centro Histórico, cerca de la Plaza de Armas o en San Blas, zonas caminables y con mucho ambiente, con casi todo a un paseo. Si la altura te preocupa, algunos viajeros duermen las primeras noches más abajo, en el Valle Sagrado, y suben al Cusco ya aclimatados.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días necesito para ver Cusco?
Con unos tres días ves lo esencial: la ciudad, el Valle Sagrado y Machu Picchu. Si tienes menos, prioriza la ciudad y Sacsayhuamán los primeros días, mientras te aclimatas.
¿La altura del Cusco es un problema?
Cusco está a unos 3.400 m y el soroche (mal de altura) es común. Descansa al llegar, hidrátate y no te exijas el primer día; muchos empiezan más abajo, en el Valle o en Machu Picchu, para ir subiendo. El mate de coca es el remedio local. Si tienes alguna condición de salud, consúltalo antes con tu médico.
¿Cómo llego a Machu Picchu y necesito entradas por adelantado?
Se llega en tren hasta Aguas Calientes, sobre todo desde Ollantaytambo, y luego en bus de enlace hasta la entrada. Sí necesitas entradas por adelantado: el ingreso es por horario y con cupos diarios, así que reserva el boleto y el tren con antelación.
¿Cuándo es mejor ir, por el clima?
La temporada seca va alrededor de mayo a septiembre y la de lluvias alrededor de noviembre a marzo. El Camino Inca cierra cada febrero por mantenimiento, pero Machu Picchu sigue abierto todo el año, así que cualquier época es viable.
¿Se puede recorrer el centro a pie?
Sí, pero es empinado y está a gran altura, así que ve con calma. Los taxis no suelen usar taxímetro: acuerda el precio antes de subir. Para el Valle Sagrado, los colectivos son la opción práctica.